Gina Vega: A cinco meses de ser privada de su libertad injustamente

La única relación de Gina con el caso es llevar el apellido paterno


Gely Pacheco/ Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.- Hace cinco meses apareció en redes sociales la detención de Gina Vega Aguilera y de su hermana Paulina Vega Orantes por los delitos de Fraude Específico, de Documentos, Acceso Ilícito a Sistemas de Información y Asociación Delictuosa. A los pocos días el Juez Ernesto Hernández Ruiz, del Juzgado Primero Penal de Delitos Graves de El Amate, dictó auto de formal prisión.

La mañana del sábado 29 de junio de 2019, Gina Vega Aguilera de 36 años, madre de familia, diseñadora textil, mujer trabajadora y honesta, salía de su casa en San Cristóbal de Las Casas, con su hijo Gian de tan sólo 3 años, su hija Eek de 13 y su pareja Gabriel, cuando de cuatro autos blancos con vidrios polarizados descendieron hombres armados y sin identificarse la subieron a uno de los autos y se la llevaron.

Sin saber lo que pasaba, entre la confusión y dejando atrás el llanto de sus hijos, Gina fue trasladada a la Fiscalía de Tuxtla Gutiérrez, donde le informaron de una orden de aprehensión en su contra, hasta ese momento desconocida por ella, e inmediatamente después fue llevada al CERSS 14, conocido como El Amate, en Cintalapa. Así, en unas cuantas horas fue removida de su hogar a una celda, donde desde hace casi cinco meses vive prisionera por un delito que no cometió.

En una de sus cartas que hace llegar a familiares, amigos, amigas, a su hija Eek y Gian y conocidos nos hace saber:

‘’Creo que jamás me imaginé estar privada de mi libertad, ya que siempre he vivido con el lema de que el respeto a los demás es lo más importante y nunca me he involucrado en actos ilegales, pero la vida me tenía preparada este enorme reto que quiero compartir con mucho amor’’.

‘’El día que me trajeron me sentía totalmente confundida y mi primera reacción fue de temor, miedo y angustia, no sabía que podía pasarme aquí ni el tipo de personas que habrían y como había que actuar o vivir en un lugar como la cárcel (el Amate)’’.

Involucrada en un juicio mercantil interpuesto hace años contra su padre, ya fallecido, la única relación de Gina con el caso es llevar el apellido paterno. En su defensa legal ella ha demostrado su inocencia y nula participación en el delito que le imputan.

Sin embargo, los días pasan, los tiempos legales se acumulan, lo injusto perdura y Gina sigue en el Amate.

‘’Hoy me decidí a escribir otra vez…Quiero decir tantas cosas, después de 4 meses y medio en prisión acusada de un delito que no cometí. Ya siento más el encierro, y con esto llegan días tristes llenos de frustración y enojo, pero también días de felicidad, alegría, risas, baile y amor’’.

Quienes conocen a Gina y hemos manifestado en redes sociales sabemos que es inocente, porque desde siempre la hemos visto vivir de una forma honrada, sencilla y transparente. Pero sobre todo, Gina es mamá de Eek y Gian, como madre independiente ella es la jefa de su familia, la protectora de sus hijos, y su alegría es el mejor gen que les ha dado. Sin propiedades ni lujos, todo lo que Gina posee es producto de su trabajo y del amor por lo que hace.

Su más valiosa posesión es su máquina de coser, con la que produce los hermosos diseños de NUCU, una marca creada por ella hace más de ocho años en la que junto con artesanas de Los Altos de Chiapas confecciona hermosas bolsas y accesorios que comercializa por internet, logrando de esta forma proyectar a NUCU dentro y fuera del estado. Quienes la conocemos sabemos que NUCU es su trabajo y su sustento.

Gina es una mujer que va dejando huella por donde pasa, de alegría, de entusiasmo y de esfuerzo, decidida a no rendirse en estos difíciles meses creó el proyecto textil “Ámate”, con el que ha enseñado a bordar bolsas a las internas del penal, las cuales no solo las ayudan a tener ingresos propios sino que son la voz que necesitaban para expresar las emociones que viven dentro. Ella es la amiga que todos conocemos, la Gina que da, que siempre comparte.

 

 

‘’He pasado por muchos procesos en muy poco tiempo, como el estar sin hacer nada, ufff… yo que siempre he sido una mujer muy activa me estaba desesperando muchísimo, así que junto con mi hermana presentamos al director, el proyecto de “taller textil ÁMATE”, se trata de trabajar con las mujeres y hacer bolsas que representen nuestra vida en este lugar, dándole un sentido positivo. Después de varias semanas ¡recibimos la aprobación! Ahora estamos trabajando todos los días desde hace 4 días, el primer día al sentarme en la máquina de coser fue increible ¡me senti como en casa!’’

Son cinco meses de angustia, de desgaste emocional y económico para ella, sus hijos y su familia. Pedimos que le devuelvan su libertad. Agilizar el proceso de acceso a la justicia. Gina merece estar en su hogar.

*Parte de los textos han sido parte de las cartas de Gina Vega y pronunciamientos a favor de ella