Las compañeras de la Campaña Estatal por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito Chiapas emite comunicado ante las violencias de las personas anti derechos, conservadores contra legisladoras y mujeres que luchan por la autonomía de las mujeres y ampliación de sus derechos
A TODAS LAS MUJERES QUE LUCHAMOS POR LA VIDA DE LAS MUJERES
A TODAS LAS FEMINISTAS QUE HACEN POLÍTICA EN DIVERSOS ESPACIOS
A TODAS LAS MUJERES QUE INCIDEN POR LOS DERECHOS DE TODAS
NO ESTAN SOLAS
La avanzada conservadora se disfraza de moral, religión y «buenas costumbres» para legitimar el uso de violencia.
Legisladoras de izquierda a favor de los derechos humanos de las mujeres son hostigadas, amenazadas y atacadas por hacer su trabajo, el de reformar la ley para reivindicar y ampliar los derechos de las mujeres para que puedan decidir sobre sus cuerpos, para que las niñas no sean obligadas a parir y las mujeres no mueran por abortar.
Esta demanda es histórica del movimiento feminista y muchas mujeres en puestos de poder público la han impulsado desde sus espacios acompañadas de la sociedad civil. Por ello, a pesar de los ataques no estamos dispuestas a dar un paso atrás por la lucha de los derechos de todas. No se trata de poner lados buenos o malos, se trata construir un mundo más y leyes más justas que no criminalicen a las mujeres, al retroceder en derechos estaríamos desestabilizando más de lo que ya está nuestra democracia.
Es sumamente grave que estos grupos que al mismo tiempo de decir «defender la vida» deseen la muerte a las mujeres, su doble discurso genera odio y exclusión a las personas que no se alinean a la forma impuesta de familia, la heterosexual en donde un hombre siempre debe ser la cabeza y tampoco reconocen las formas colectivas de crianza tal como muchas hemos crecido, cuidadas por abuelas y tías. Es sumamente grave que se hable de las personas como objetos mercantiles y reproductores y no como sujetos políticos de derechos.
Respaldamos, aplaudimos y abrazamos a todas nuestras compañeras feministas o no feministas que han escogido un camino «nada popular», porque hablar de sexualidad libre, maternidades voluntarias y deseadas parece seguir siendo un tabú debido a la desinformación. Respaldamos a las compañeras legisladoras de Chiapas, Oaxaca, Sonora, Nuevo León, San Luis, Hidalgo, Puebla, Ciudad de México y de diferentes puntos de la república, de Morena y otros partidos de izquierda que aún ante el «costo» político siguen haciendo su trabajo Cpor la causa, pasión, compromiso con las mujeres de sus estados y todo México. Rechazamos y condenamos todo acto de violencia contra Wendy Briceño Zuloaga, Ernestina Castro, María Lujan, Paola González Castañeda, Miroslava Carillo y demás diputadas federales.
En una sociedad en donde no tiene la culpa el violador sino la violada y si no quiere ser madre es una asesina no una víctima, en donde no se entiende que no es que no se «cierren las piernas» sino que te las abren por la fuerza o abusan de tu situación sentimental para hacerla, o cuando «se abren» por deseo muchas veces los anticonceptivos fallan o no los usan porque no hay educación sexual idónea, misma a la que los mismos conservadores se oponen a dar en las escuelas pero apelan a ella cuando una mujer decide abortar.
Legislar en favor del derecho a decidir sobre el cuerpo, a despenalizar el aborto, a penalizar la violencia obstétrica de médicos que revictimizan no es obligar a abortar o a tener sexo, es únicamente tener un derecho una opción y garantía de estar seguras al hacerlo. Pero nadie, las feministas ni nadie puede si quiera sugerir que alguna aborte, son desiciones personales y políticas de cada una, al igual que nadie puede obligarte a ser madre.
Las feministas apoyamos cualquiera de las dos desiciones e históricamente hemos apoyado la crianza colectiva de quienes quieren ser madres.
Condenamos toda forma y tipo de violencia en contra de las mujeres políticas que impulsan estos derechos, no en lo personal sino como un deber histórico por consolidar y avanzar en la agenda de los derechos humanos de todas las mujeres, nos queremos libres y sin miedo.
Nos sumamos a la exigencia de las legisladoras para que les permitan llevar a cabo sus informes legislativos, su gestión y trabajo parlamentario. No sé puede obstaculizar a ninguna mujer en ningún espacio por hacer lo que corresponde para cumplir con su deber, el de servir a las mexicanas.
POR LA VIDA, SALUD Y LIBERTAD DE LAS MUJERES, NI UN PASO ATRÁS.





















