Abortar en tiempos de coronavirus

La pandemia del coronavirus está incidiendo en todos los ámbitos de la salud. Se suspenden atenciones, se reprograman cirugías sin fecha precisa, se atiende desde la puerta. Ahora bien, no todos los motivos de consulta son postergables. Algunos necesitan atención inmediata, el aborto es uno de ellos.


Redacción La Tinta.- “Solo se atienden personas con fiebre”, le dice un guardia a la vecina que se acerca al centro de salud. “Solo urgencias”, dice el cartel de otro dispensario. Así es como muchas atenciones de salud se ven postergadas en este contexto de pandemia y cuarentena. Los centros de atención primaria en la Ciudad de Córdoba se han dividido entre los que atienden consultas relacionadas al sistema respiratorio y los que atienden otras consultas.

Se entiende que el sistema de salud debe estar abocado a un tema mundial que conlleva aumento de infectadxs día a día. Sin embargo, no todas las situaciones de salud pueden ser reprogramables, algunas son de urgencias. Para quien está atravesando un embarazo no planificado, esperar durante un tiempo indeterminado una respuesta es desesperante y más desestabilizante que el embarazo en sí a veces. Al aborto se lo considera dentro de las prestaciones de salud esenciales, los servicios deben organizarse para minimizar las demoras en la atención.

La semana pasada desde el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires publicaron el documento “Recomendaciones para la atención integral de las personas con derecho a interrumpir el embarazo y el acceso a métodos anticonceptivos, en el marco de la pandemia por coronavirus”, en el que dejan claro que “la consulta por Interrupción Legal del Embarazo (ILE) debe considerarse una urgencia por lo cual no puede posponerse, ni derivarse a otro centro del mismo nivel”. Sugieren ampliar lo máximo posible la cantidad de integrantes del equipo para cubrir la atención a la salud sexual y reproductiva.

Se enfoca en la necesidad de dar una respuesta a las ILE y al inicio de métodos anticonceptivos. De acuerdo a la elección de la persona usuaria y los suministros disponibles, colocar implante subdérmico, o inyectable mensual o trimestral, iniciarlo junto al Misoprostol (medicamento sugerido para un aborto seguro). Entregar anticonceptivos por 3 (tres) meses mínimo, junto con las órdenes de aplicación para las fechas de manera diferida a fin de evitar ir al centro de salud.

Por otro lado, el 21 de marzo, fue publicada la Guía de “Infección por Coronavirus y atención de aborto” por Royal College of Obstetrics and Gynecology (RCOG), traducido al castellano por la Red de acceso al aborto seguro (REDDAS). Es de destacar que RCOG es la asociación profesional que nuclea a profesionales médicxs y de otras disciplinas que trabajan en el campo de la obstetricia y ginecología, esto es, relacionados con el embarazo, parto, y salud sexual y reproductiva. El documento es un recurso para los equipos de salud del Reino Unido y se basa en la evidencia disponible, las buenas prácticas y el consejo de expertos.

La Guía es muy esclarecedora. Los sistemas de salud pueden darse estrategias para atender y disminuir la demanda de aborto y garantizar que sea efectiva y segura. Se pueden acortar los tiempos en las consultas, asesorar y acompañar telefónicamente, prescindir de ecografías (excepto en algunas situaciones), llevar a cabo abortos con medicamentos de forma ambulatoria, especialmente en situaciones de aislamiento obligatorio o donde no se pueda acceder a una institución de salud. Por lo que no está indicado dejar de prestar el servicio de aborto.

Por interrupción legal del embarazo y consultas sobre acceso a métodos anticonceptivos podes comunicarte con el programa de salud sexual y reproductiva de Nación 0800-222-3444 de Lunes a viernes de 9 a 21hs Sábados, domingos y feriados: 9 a 18hs. Ahí también podes denunciar falta de acceso, insumos de métodos o maltratos que recibas en materia de salud sexual de manera anónima.

Recordamos que en la Argentina desde 1921 existen causales para acceder a la interrupción legal del embarazo, cuando el mismo provenga de una situación de violencia sexual o se ponga en riesgo la vida y la salud de la persona gestante. Esta última se interpreta desde una perspectiva integral contemplando aspectos físicos, psíquicos y sociales. En Argentina se realizan aproximadamente entre 370 y 522 mil interrupciones de embarazos por año según detalla el Protocolo para la atención de personas con derecho a la ILE, Ministerio de Salud de la Nación, actualizado en diciembre de 2019. Es decir que alrededor de 1220 personas por día abortan en el país. No es un dato menor ya que evidentemente tiene una dimensión no solo cuantitativa sino cualitativa. Las condiciones de llevarlo a cabo son muy disímiles según las posibilidades de cada quien. Hace algunos años que desde los espacios de salud se viene acompañando a quienes deciden abortar de manera cuidada y segura. Sin embargo, se cuenta con obstáculos constantes y sigue sin ser una real prioridad para quienes gestionan la salud pública.

Actualmente en Córdoba, provincia y ciudad, no cuenta con la droga básica recomendada para esta práctica que es el misoprostol y depende de cada persona si tiene o no la posibilidad de comprarlo. En las farmacias el precio ronda entre 4828 y 8145 pesos, dependiendo de su presentación. Es decir que hoy la posibilidad de abortar de manera segura en Córdoba como siempre sigue siendo desigual y clasista. En contexto de crisis sanitaria y social, disponer de ese monto y priorizarlo es casi un privilegio. Alarma realmente que va a deparar y qué nos dejará esta situación en materia de salud sexual y (no) reproductiva.