Mujeres se manifiestan con cacerolada ante aumento de violencia machista desde balcones

“Porque el machismo no se toma cuarentena”

Miles de mujeres en Argentina reprochan con una cacerolada desde sus balcones el aumento de la violencia machista


Ana Delicado (Público).- Miles de mujeres se asomaron a balcones, ventanas y terrazas de Buenos Aires y de otras ciudades de Argentina este lunes a las 18.00 para repudiar con un “ruidazo” el avance de la violencia machista en plena cuarentena obligatoria. Caceroladas y aplausos en varios barrios interrumpieron el silencio inusual que domina desde hace días calles y espacios públicos. “Que el encierro no nos silencie, nos negamos a tragar la bronca, vivas y libres nos queremos” fue una de las convocatorias lanzadas a la red para advertir sobre la situación de peligro que enfrentan muchas víctimas forzadas a vivir con su agresor.

La iniciativa tuvo lugar tres horas antes de la costumbre vecinal para vitorear y alentar al personal sanitario y de limpieza que pone sus cuerpos para intentar frenar el avance de la covid-19. “Porque el machismo no se toma cuarentena”, observaron distintas usuarias en las redes sociales.

“Que el aislamiento físico no limite la acción colectiva”.

El sábado pasado se dieron a conocer cinco feminicidios en un sólo día, según reveló una organización feminista, Mujeres de la Matria Latinoamericana (Mumalá), que a través de su Observatorio lleva un recuento mensual de los asesinatos de mujeres que aparecen en los medios de comunicación. Entre las cinco víctimas hay dos niñas de 2 y 7 años de edad, considerados feminicidios vinculados, como se designa a los asesinatos que comete el agresor con el propósito de dañar a la víctima.

Así fue enmarcado también el asesinato de una bebé de dos meses el pasado jueves. “Son parte de los doce feminicidios que se registraron desde el 12 de marzo, cuando entraron en vigor las primeras medidas de reclusión anunciadas por el Gobierno en el marco de la pandemia”, explicó en diálogo con Público la coordinadora nacional de Mumalá, Silvia Ferreyra. Otros cuatro casos están en investigación y además se detectaron seis intentos de asesinato contra mujeres, entre ellas una embarazada.

El ruidazo, en este sentido, “hace presente nuestro reclamo de ‘ni una menos”, añadió la titular de la entidad en alusión a la consigna feminista que surgió en 2015 durante una marcha multitudinaria y que trascendió las fronteras de Argentina.

El presidente del país, Alberto Fernández, decretó desde el pasado 20 de marzo el “aislamiento social obligatorio” con el que prohibió a la ciudadanía salir de sus hogares hasta este martes, salvo para hacer compras de alimentos o para acudir a la farmacia a adquirir fármacos. Por consejo del especialistas sanitarios, el mandatario anunció el domingo la extensión del confinamiento hasta el 12 de abril.

“En una situación compleja por la normativa del aislamiento, sabemos que el hogar no es el lugar más seguro para las mujeres víctimas de violencia, por lo que amerita que desde el Estado se dispongan medidas concretas que atiendan esta situación de emergencia”, consideró Ferreyra.

“En base a datos de nuestro registro, más del 60 % de las víctimas han sido asesinadas en su hogar o en la casa que comparte con el feminicida”.

En la provincia de Mendoza (centro-oeste), la Suprema Corte dispuso un protocolo para que las víctimas puedan pedir ayuda a través de un formulario de denuncia disponible en su página web. También facilitó números de teléfono que atiende un equipo de trabajadores sociales, quienes canalizan los pedidos de asistencia para que la justicia y otros organismos competentes analicen las medidas de prevención que consideren necesarias.

Ésta es una de las iniciativas que proponen instituciones como Mumalá en épocas de confinamiento.

“Nos parece que si se replica en el resto de los distritos del país ayudaría mucho”, convino Ferreyra.

 

“Es una propuesta concreta que agilizaría todo el circuito judicial y permitiría instrumentar medidas de restricción para proteger a las víctimas”.

Otra sugerencia pasa por facilitar una asignación de emergencia para mujeres en situación de peligro, a fin de que adquieran una mayor autonomía y puedan alejarse del círculo de violencia, y también para los familiares de víctimas de feminicidios.

 

En Argentina las agresiones por motivos de género se cobran la vida de una mujer cada 32 horas. Entre 2010 y 2019 se perpetraron 3.013 feminicidios. En consecuencia, 3.295 menores se quedaron sin madre. El registro histórico de esta década delata que la saña machista no da tregua, ni disminuye siquiera. La violencia patriarcal mató a 284 mujeres sólo el año pasado. La nueva gestión que asumió en funciones en diciembre creó el Ministerio de la Mujer, Género y Diversidad y se comprometió a diseñar un plan integral que promueva la igualdad de género. Pero en la parálisis inicial que ha provocado el asalto del coronavirus se han postergado numerosos programas, y más serán las víctimas que queden a merced de esta otra pandemia que no termina de ser erradicada.